Secuestrado el 25 de Junio de 2006
en territorio soberano israelí.
1264 días en cautiverio
sin recibir la visita de
Organizaciones Humanitarias Internacionales
Nació el 28 de agosto de 1986 en Naharía, hijo de Aviva y Noam, hermano de Yoel y Hadas. Desde los dos años creció y se educó en Mitzpé Hilá. Los estudios secundarios los completó con distinción en la orientación de Ciencias.
A Gilad le gustan las matemáticas y los deportes. Se enroló a Tzahal (Ejercito de Defensa Israelí) a fines de Julio de 2005. Se unió a las Fuerzas Armadas (tanques), siguiendo los pasos de Yoel, su hermano mayor, que terminó su servicio militar un año antes del secuestro.
Gilad es un buen chico, callado e introvertido. Una sonrisa tímida está presente de manera casi constante en su cara y siempre se voluntariza a ayudar a los demás.
Acostumbraba a llamar a sus padres cada domingo a la mañana para desahogarse de las pequeñas miserias que sufren los soldados: la falta de sueño, las manías de los superiores, lo mucho que se extraña a la familia…
El Ejército le ofreció la posibilidad de cumplir los tres años de servicio obligatorio en una de las divisiones técnicas ubicadas en el cuartel general de Tel Aviv. Los padres no quisieron intervenir en la decisión del muchacho. Cuando les comunicó que prefería ser combatiente a permanecer en una oficina, se resignaron a la idea de que en los próximos años vivirían con el corazón en un puño.
En el día 25 de junio de 2006 a las 5:40 de la mañana una organización palestina cruzó la frontera en el sur de la Franja de Gaza y entró a Israel, a través de un túnel cercano a “Kerem Shalom”. Atacó un puesto del ejército israelí dentro de
la zona que esta bajo control del Estado de Israel.La fuerza incluyó 8 palestinos armados y se dividió en tres patrullas. Una patrulla disparo hacia un vehículo de seguridad que se encontraba en el lugar, pero este vehículo estaba vacío, por lo cual nadie resultó herido.
Otra patrulla atacó un puesto del ejército israelí. El ataque se produjo con armas de fuego y explosivos, dejando un saldo de 3 soldados heridos. Al mismo tiempo, un misil fue disparado hacia un tanque que estaba ubicado en ese sector, además de lanzar granadas hacia su dirección. Este tanque estaba tripulado por cuatro soldados, entre ellos Gilad Shalit. El misil dañó la parte trasera del tanque y alcanzó a los cuatro soldados que se encontraban allí. El comandante del tanque y un soldado murieron y el otro fue herido.
Gilad Shalit, el cuarto soldado que estaba en el tanque, recibió heridas en el hombro y en la mano, y fue secuestrado del tanque por los terroristas y llevado a los territorios palestinos.
Los secuestradores de Gilad son miembros de las brigadas Izz ad-Din al-Qassam (el brazo armado del partido gobernante Hamas), el Comité de Resistencia Popular (que incluye miembros del Fatah, la Jihad Islámica y el Hamas), y el Ejército del Islam.
El día 25 de junio de 2007, cumplido un año del secuestro de Gilad, el Hamas publicó una grabación con la voz del soldado secuestrado, pidiendo al Gobierno de Israel que actúe para liberarlo. Este es el primer signo de vida de Gilad.
Yo, el soldado Gilad, hijo de Noam Schalit, prisionero de las brigadas Izz ad-
Din al-Qassam.
Mama y papa, hermano y hermana, compañeros del ejército, les envío desde
la cárcel saludos y mis sentimientos de añoranza. Pasé ya un año entero en la cárcel y mi estado de salud aún se deteriora y necesito hospitalización prolongada.
Lamento la falta de interés por parte del Estado de Israel y del Ejército israelí
acerca de mi secuestro y la falta de respuesta a los pedidos de las brigadas Izz ad-Din al-Qassam.
Está claro que ellos deben responder a estos pedidos para que yo ya pueda ser liberado de la cárcel. Y en especial sabiendo que participé de una operación militar bajo órdenes del ejército y que no trafiqué drogas. Y así yo como tengo madre y padre, también otros miles de prisioneros palestinos tienen madres y padres a los que se les debe devolver a sus hijos.
Tengo la gran esperanza de que mi Estado, el Estado de Israel, se interese
por mí un poco más y responda a los pedidos de las brigadas Izz ad-Din al- Qassam.
Cabo Gilad Schalit.
Otra carta se dio a conocer el 9 de junio de 2008.
Queridos Papá y Mamá, querida familia, les envío mis sentimientos de añoranza. Dos difíciles y largos años me han pasado desde que me separé de ustedes y tuve que empezar a vivir en condiciones de detención.
Sigo sufriendo de dificultades mentales y de salud y muchos ………. que
existen en este tipo de vida.
Como en mis últimas cartas, espero que su salud y su entereza metal no
hayan sido afectadas desde que han empezado a vivir sin mi. Sigo pensado y soñando con el día en que me libere y me reúna con ustedes, pero todavía me queda la esperanza que ese día está cerca, pero sé que el tema no depende de mí ni de ustedes.
Me dirijo al Gobierno para que no abandone la negociación para mi liberación y ponga sus esfuerzos en liberar a los soldados que se encuentran en el Líbano.[1]
Los extraño.
Plegaria especial para la Paz y la Salud de Guilad Shalit que se reza en tods las sinagogas del mundo.
Aquel que bendijo a nuestros Patriarcas: Abraham, Isaac, y Iaacov,
Moshé y Aarón, David y Shlomó,
Él bendiga al soldado secuestrado y prisionero, en manos de nuestros enemigos:
Guilad Shalit
D-s lo proteja y lo salve de toda pena y angustia, de toda plaga y enfermedad.
Y se llene de compasión en su recuperación y lo cure, fortifique, reanime,
y libere rápidamente y por siempre,
para que retorne al seno de su familia.
Sea merecedor de larga vida, con mucho esplendor y paz.
Que el mérito de los Patriarcas salve a sus hijos, y se cumpla en ellos el versículo:
Saca mi alma de la prisión
para que pueda alabar tu Nombre,
este año, rápidamente, en tiempo cercano,
y digamos: Amén.
(Esta Plegaria fue redactada por el Rab Iona Metzger, Gran rabino de Israel)
El cuento de Guilad
Este cuento fue escrito por Guilad Shalit cuando era un niño de 11 años que fue educado para vivir en paz. Lo escribió cuando estaba en quinto grado en 1997.
El primer encuentro entre el pececito y el tiburón
En el corazón del océano silencioso nadaba un pececito, pequeño y delicado.
De repente, el pececito vio un tiburón decidido a comérselo. Empezó a nadar rápido y así también lo hizo el tiburón.
Entonces el pececito se detuvo y le dijo:
- ¿Por qué querés comerme? Podríamos jugar juntos…
El tiburón pensó, pensó y pensó, y le dijo:
- Bueno, está bien. Juguemos a las escondidas.
El tiburón y el pececito jugaron todo el día, hasta la caída del sol.
Al anochecer el tiburón volvió a su casa. Su mamá le preguntó:
- Cómo pasaste el día, tiburoncito lindo, cuántos peces devoraste?
Contestó el tiburón:
- Hoy no devoré ningún animal. Jugué con uno llamado pececito.
- ¿Pececito? Esos son los animales que nosotros comemos! No juegues con ellos – contestó la mamá tiburón.
También en la casa del pececito ocurrió lo mismo:
- Cómo estás pequeño pececito, cómo pasaste el día? – preguntó su mamá.
Contestó el pececito:
- Hoy pasé el día jugando con un animal llamado tiburón.
- El tiburón!!! Es la bestia que devoró a tu padre y a tu hermano. No juegues con esa bestia – dijo la mamá.
Al día siguiente, en el corazón del océano no estaban ni el tiburón ni el pececito. Pasaron muchos días, semanas, meses sin encontrarse.
Un día ellos se encontraron, pero cada uno huyó rápidamente con su mamá. Y así fue que no se encontraron por días, semanas, meses.
Pasado un año entero, salieron a nadar plácidamente el tiburón y el pececito.
Se encontraron por tercera vez. Entonces dijo el tiburón:
- Vos sos mi enemigo, pero tal vez nos entendamos.
- De acuerdo contestó el pececito.
Jugaron en secreto por días, semanas y meses. Hasta que un día fueron los dos juntos a lo de la mamá del pececito y hablaron. También hablaron con la mamá del tiburón. Desde entonces pececitos y tiburones viven en paz.

